Las Meninas. Nuevo México




1987
Copia de gelatina de plata virada
84 x 84 cm
Cortesía del artista

Comentario de la obra


La fotografía de Witkin no deja indiferente. Se le ha comparado con El Bosco en tanto que los dos han creado mundos imaginarios, más próximos al terror que a la fantasía, poblados por seres irreales y de pesadilla.

Técnicamente, cabe destacar que hace uso de la fotografía de manera no-fotográfica. Sus composiciones están cuidadosamente pensadas —hace incluso bocetos de las mismas.

En 1988, con motivo de la exposición antológica que el Centro de Arte Reina Sofía de Madrid le dedicó, el Ministerio de Cultura le encargó una obra. Witkin hizo un homenaje a la pintura española a partir de Las Meninas en el que encontramos también guiños a obras de otros artistas. Así, eliminó elementos del lienzo de Velázquez e introdujo la pintura de Miró Figura y perro ante la luna, la bombilla del Guernica de Picasso (a la izquierda, detrás del pintor) y sustituyó las copias de Rubens y Jordaens por fragmentos de obras velazqueñas (La fragua de Vulcano, Los borrachos y La coronación de la Virgen). A la derecha vemos un cuadro de composición cubista.

El tema del artista, tan destacado en la obra original, juega también aquí un papel importante, y Witkin consigue hacerlo suyo. Así, detrás del pintor hay una mesa con una cámara fotográfica, y de esta manera se autorretrata. Pero aparecen también los seres habituales en sus fotografías —personajes que sufren algún tipo de malformación o mutilación, cadáveres, hermafroditas... En este caso, la infanta Margarita es una niña sin piernas sobre un miriñaque con ruedas.

Otra de las características técnicas de la obra de Witkin es el uso casi escultórico del negativo, que raya y raspa hasta casi destruirlo. Lo vemos sobre la figura al estilo de Delacroix del ángulo inferior derecho.

Por último, cabe mencionar al personaje que aparece en el umbral de la puerta. Semidesnudo, con melena y corona de espinas, Witkin lo identifica en sus dibujos preparatorios como «Cristo atravesando el siglo XX».

Joel-Peter Witkin


Nueva York, 1939

Fotógrafo free-lance y de guerra. Sus fotos suelen tratar temas tales como la muerte, el sexo, la putrefacción y los personajes marginales. Sus composiciones evocan, a menudo, pasajes bíblicos o pinturas famosas.