La infanta Margarita María




c. 1656
Óleo sobre lienzo
105 x 88 cm
Kunsthistorisches Museum Viena, Gemäldegalerie

Comentario de la obra


La infanta Margarita María, hija de Felipe IV y de Mariana de Austria, era en 1656 la heredera al trono de España. Por tal motivo no resulta extraño que Velázquez no sólo la eligiera como personaje central en Las Meninas, sino que la retratara en sucesivas ocasiones.

Esta obra está estrechamente relacionada con Las Meninas; la princesa tiene la misma edad y luce un vestido y unos adornos idénticos, aunque difiere de aquélla en el tratamiento de la atmósfera y en la luminosidad. Enmarcada entre un suelo y un fondo oscuros y una cortina roja a la derecha, la figura ha sido modelada con suaves y precisas pinceladas de sabios efectos tonales, que acentúan el protagonismo de la retratada al dotarla de mayor claridad que al entorno.

De esta obra se hicieron varias versiones en el taller del artista.

Diego Velázquez (Diego Rodríguez de Silva y Velázquez)


Sevilla, 1599 – Madrid, 1660

Se formó en Sevilla, en el taller de Francisco Pacheco. Llamado por el conde-duque de Olivares, se trasladó definitivamente a Madrid en 1623 y fue nombrado pintor del rey. De ese periodo datan una serie de retratos reales y unos cuantos retratos de personajes anónimos. En su primer viaje a Italia (1629-1631) realizó sus dos admirables paisajes de la Villa Medicis. A su regreso dio un giro a su técnica: dejó de modelar las formas de manera precisa para ofrecerlas simplemente sugeridas, aprovechando al máximo el efecto visual, y enriqueció su paleta.

En 1643 fue nombrado ayuda de cámara del rey. En su segundo viaje a Italia (1649-1650) pintó numerosos retratos. De sus últimos años datan diversos retratos de la familia real, de gran riqueza cromática y factura excelente, caracterizados por un increíble sintetismo, ya que con pocas pinceladas conseguía definir formas, luces y volúmenes.