La infanta María Teresa de España




1651-1654
Óleo sobre lienzo
34,3 x 40 cm
The Metropolitan Museum of Art, Nueva York,
The Jules Bache Collection, 1949 (49.743)

Comentario de la obra


Este retrato representa a María Teresa de España, hija de Felipe IV y de su primera esposa, Isabel de Borbón. Nacida en 1638, contrajo matrimonio con Luis XIV de Francia, hijo de Luis XIII y de Ana de Austria, hermana de Felipe IV. Probablemente se trata de uno de los estudios del natural que Velázquez o algún pintor de su taller acostumbraban a realizar para utilizar luego como modelo para los numerosos retratos oficiales que se les encargaban, ya que, a partir de 1650, Felipe IV decidió enviar a las más importantes cortes diversos óleos de las infantas para iniciar trámites matrimoniales con los herederos de las coronas europeas y afianzar así sus lazos familiares, diplomáticos y políticos.

La infanta está mirando tímidamente hacia el espectador. Su rostro maquillado a la manera de los Austrias aparece enmarcado por una peluca de apretado rizo adornada con una profusión de sutiles lazos de tela blanca muy fina en forma de mariposa, que contrastan con la mariposa más cercana al rostro, de aspecto más realista. El original tocado es muy distinto de los adornos más habituales de lazos y plumas que utilizaban las damas de la corte de Felipe IV. Un adorno de este tipo aparece también en el cabello de María Agustina Sarmiento en Las Meninas.

Velázquez realizó varios retratos de la infanta María Teresa, el primero de los cuales data de 1647-1648, cuando la infanta tenía nueve o diez años de edad conservado en el Metropolitan Museum of Art, Nueva York).

Algo más tarde, Velázquez pintó otro retrato de cuerpo entero de María Teresa3 que se mandó a Viena (conservado en el Kunsthistorisches Museum).

Diego Velázquez (Diego Rodríguez de Silva y Velázquez)


Sevilla, 1599 – Madrid, 1660

Se formó en Sevilla, en el taller de Francisco Pacheco. Llamado por el conde-duque de Olivares, se trasladó definitivamente a Madrid en 1623 y fue nombrado pintor del rey. De ese periodo datan una serie de retratos reales y unos cuantos retratos de personajes anónimos. En su primer viaje a Italia (1629-1631) realizó sus dos admirables paisajes de la Villa Medicis. A su regreso dio un giro a su técnica: dejó de modelar las formas de manera precisa para ofrecerlas simplemente sugeridas, aprovechando al máximo el efecto visual, y enriqueció su paleta.

En 1643 fue nombrado ayuda de cámara del rey. En su segundo viaje a Italia (1649-1650) pintó numerosos retratos. De sus últimos años datan diversos retratos de la familia real, de gran riqueza cromática y factura excelente, caracterizados por un increíble sintetismo, ya que con pocas pinceladas conseguía definir formas, luces y volúmenes.