Las Meninas nº IX




1981-1983
Acrílico sobre lienzo
219 x 199 cm
Colección de la Fundación Juan March

Comentario de la obra


Con sus trabajos sobre Las Meninas de Velázquez y la Alhambra de Granada generó un proceso de creación y recreación del tema espacial. Esta investigación la llevó, a principios de los años ochenta, a iniciar unos proyectos de instalaciones que surgieron como respuesta a las necesidades de ampliar las posibilidades de la pintura, abordando el espacio circundante.

En la serie Las Meninas aparece por primera vez el tema del espacio, del fondo, de la atmósfera que se convierte en protagonista. El espacio interior, nacido de los ángulos de las esquinas y tratado a base de tramas geométricas, cuadriculadas, es un espacio envolvente y cerrado, donde el color se condensa y el volumen empieza a dar una sensación atmosférica. Una obra figurativa le sirve a Soledad Sevilla de punto de partida para una reflexión sobre el espacio y sobre la pintura en general, anulando toda referencia figurativa o narrativa, como testimonian sus propias palabras: «En mi pintura quiero evitar la figuración. Incluso cuando pintaba Las Meninas, Alhambra, Toros, partía de elementos figurativos, pero mi interés no era el tema, sino la representación del espacio por medio de aquellas tramas. Pero a mi me hubiera gustado haber destruido más todavía la narración». (Yolanda Remero, «Una conversación con Soledad Sevilla», Soledad Sevilla. El espacio y el recinto [cat. expo.]. Valencia, IVAM Centre del Carme, 2001, p. 31).

Soledad Sevilla


Valencia, 1944

Inicia su trayectoria artística a finales de los años sesenta, en el ámbito de la abstracción geométrica, centrando su interés en el módulo y sus infinitas variaciones. A principios de los años ochenta incorpora la instalación en su producción artística.