Retrat de Jacqueline




Cannes, 3 de diciembre de 1957
Óleo sobre tela
116 x 89 cm
Donación del artista, 1968
Museu Picasso, Barcelona
MPB 70.489

Comentario de la obra


El retrato de Jacqueline, uno de los aproximadamente doscientos que Picasso realizó a partir de 1954, fue donado por el artista —junto a la serie de Las Meninas— al Museu Picasso de Barcelona en 1968, en homenaje a su amigo y secretario Jaume Sabartés, que había fallecido recientemente. Pintado el 3 de diciembre de 1957, constituye una muestra de respeto y agradecimiento a su compañera, la única persona, junto a Sabartés, que fue testigo de los avatares de la serie y de las inquietudes del artista durante los intensos meses de aislamiento en su taller de La Californie.

Así como los reyes Felipe IV y Mariana tenían la costumbre de contemplar a Velázquez mientras trabajaba, Jacqueline visitaba también a Picasso en la planta superior de la casa que habitaban juntos. Velázquez inmortalizó en Las Meninas una de esas visitas, en una escena en la que el tiempo parece detenerse por la entrada de los reyes, cuyas figuras quedan reflejadas en el espejo del fondo de la estancia. Picasso, en una paráfrasis muy libre, nos brinda este retrato de Jacqueline realzada por un marco pintado, como si se tratara del marco de un espejo.

Pablo Picasso


Málaga, 1881 – Mougins, 1973

En junio de 1895 visitó por primera vez el Museo del Prado, acompañado por su padre. En su cuaderno de dibujo realizó una copia de El bufón Calabacillas y del Niño de Vallecas de Velázquez. Empujado por su padre, se matriculó en la Academia de San Fernando de Madrid el curso 1897-1898. Rápidamente se distanció de la Academia y se dedicó a frecuentar el Prado, donde solicitó permiso para copiar obras. Destaca una copia al óleo de un retrato de Felipe IV de Velázquez, así como una página de bocetos entre los que encontramos una copia de Las hilanderas y una copia parcial de Las Meninas, también de Velázquez. Durante su segunda estancia en la capital española, en 1901, pintó Mujer en azul, clara referencia a Mariana de Austria de Velázquez (Museo del Prado), y lo presentó a la Exposición General de Bellas Artes de ese año. El verano de 1935 viajó a varias ciudades españolas y, en Madrid, visitó de nuevo el Prado. En noviembre de 1936 el gobierno le nombró director honorífico del Museo del Prado. Entre agosto y diciembre de 1957 pintó, en La Californie (Cannes), la serie de Las Meninas, que donó al Museu Picasso de Barcelona en 1968.