Velázquez pintando a la infanta Margarita con las luces y las sombras de su propia gloria




1958
Óleo sobre lienzo
153,7 x 92 cm
Salvador Dalí Museum, Inc. St. Petersburg, Florida

Comentario de la obra


Salvador Dalí mostró su admiración por Velázquez desde muy temprana edad. En 1919, aún estudiante de segunda enseñanza, empezó una serie de retratos de los grandes maestros del pasado, destacando entre ellos el del pintor sevillano.

Consideraba Las Meninas y Las hilanderas ejemplos máximos de genialidad e hitos imprescindibles de la historia del arte occidental.

Cuando Dalí inició Velázquez pintando a la infanta Margarita con las luces y las sombras de su propia gloria, Picasso, a quien había conocido en 1926 y ante el que experimentaba un sentimiento de amor-odio, había ya concluido su exhaustiva serie Las Meninas. Dalí, como sus antecesores, quedó subyugado por el encanto de la infanta y la convirtió en la protagonista de su cuadro y, distorsionando las proporciones de la composición, agrandó la modelo y, al contrario que Picasso, empequeñeció al artista, que aparece de espaldas trabajando en un lienzo que representa, a su vez, a la propia infanta, recurso ya utilizado en el siglo XVII por Juan Bautista Martínez del Mazo en La familia del pintor.

Son numerosas sus interpretaciones de la más famosa obra velazqueña: en 1958 realizó esta obra; en 1960 ejecutó una versión de Las Meninas, participó en la exposición colectiva «O figura. Homenaje informal a Picasso» en la sala Gaspar de Barcelona y llevó a cabo en la Carstairs Gallery de Nueva York la exposición «The Secret Number of Velázquez Revealed». En la década de los setenta compuso diversas pinturas estereoscópicas y hologramas, que se pueden visitar en el Teatre-Museu Dalí, en Figueres, entre los cuales destaca ¡Holos! ¡Holos! ¡Velázquez! ¡Gabor!, doble homenaje a Velázquez y a Dennis Gabor, inventor de la holografía. En 1981 y 1982 pintó varias versiones de la infanta Margarita, como La perla, según «La infanta Margarita», Velázquez y un personaje y La infanta Margarita María de Velázquez apareciendo en la silueta de los caballeros en el patio de El Escorial. También dedicó algunas obras a la figura del aposentador de palacio, José Nieto.

Salvador Dalí


Figueres, 1904-1989

Se formó en la Escuela municipal de dibujo de Figueres y en la Escuela de Bellas Artes de Madrid. Frecuentó la Residencia de Estudiantes, entablando una estrecha amistad con Buñuel y García Lorca. A finales de los años veinte se instaló en París y se convirtió en la figura más brillante del surrealismo pictórico. En 1940 fijó su residencia en Nueva York y consolidó su proyección internacional. Su aptitud para el histrionismo y la autopropaganda, así como sus ideas políticas, provocaron su expulsión del grupo surrealista. A su regreso a España, en 1948, se instaló en Port-Lligat. Su pintura partió del Noucentisme y después de un período influido por el cubismo, derivó a lo que él mismo llamó «actividad paranoicocrítica»: escenas oníricas realizadas con minuciosidad técnica, influidas por la pintura metafísica.